jueves, 23 de octubre de 2014

¿Por qué mi hijo no me escucha?


El Dr. Charles Stanley dice en una de sus enseñanzas que los hijos no escuchan a los padres simplemente porque los padres no escuchan primero a los hijos.


Recuerdo el tiempo en el que estaba muy absorbida por el trabajo, muchas veces no presté atención a lo que mi hija decía e incluso llegué a decirle que no podía escucharla que estaba muy ocupada.
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En ese mismo tiempo mi hija cogió la costumbre de encerrarse en su cuarto y cuando yo quería estar con ella, ella me decía que quería estar sola. Comprenderán que la relación entre nosotras se puso muy tirante, hasta que recapacite.

Me pregunté ¿qué era realmente importante para mí?, ¿y porque no actuaba dando más importancia a lo que era más importante para mí?.   Hice un cambio, y empecé a invertir tiempo con mi hija.

Establecimos un día a la semana para salir juntas, al principio ella era muy reservada, pero con el tiempo, al darse cuenta de que no me acercaba a ella solo para corregir o regañar, sino porque la amo y disfruto su compañía, empezó a abrirse y  hablar. Ahora ella siempre me escucha aun cuando la corrijo, porque está segura que lo hago porque la amo.

Los padres muchas veces creemos que los hijos deben saber que los amamos y que queremos lo mejor para ellos, pero eso no es así. Cuando lo único que recibimos son críticas o correcciones, es muy difícil pensar que esa persona nos ama.

Reflexionemos en...
Traten a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes.
Lucas 6:31

lunes, 20 de octubre de 2014

Cuanto más Alto Subes más Fuerte es la Caída


Este famoso dicho no sòlo se puede aplicar a la física sino que incluso al plano espiritual. Y en este plano lo que nos lleva a las alturas es el orgullo.

La Real Academia Española  define el orgullo como “Arrogancia, vanidad, exceso de estimación propia, que a veces es disimulable por nacer de causas nobles y virtuosas”.
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Cada vez que logramos algo que deseamos, nos vienen pensamientos como “yo lo puedo todo” y no vemos que realmente nuestros logros no son sólo el resultado de lo que nosotros hemos hecho, sino que siempre hay alguien màs detrás de eso.

Por ejemplo, un logro laboral tiene detrás la gente del equipo de trabajo que colaboró con el trabajo especìfico, la gente que te ayudo a desarrollar tus capacidades y esto puede involucrar a maestros, padres que ayudaron pagando tus estudios y a toda la gente que ha intervenido en tu vida haciéndote la persona que eres hoy.

Pero aún más importante es que no olvides que tus talentos son un regalo de tu creador, al igual que cada una de las experiencias de tu vida y la gente con la que la compartiste estas experiencias.

Cuando no somos capaces de reconocer esto y nos centramos en nosotros, olvidando a todos aquellos que intervinieron en nuestros logros y sobre todo a Dios, perdemos la capacidad de agradecer por lo que tenemos, por lo que hemos recibido y de darle el verdadero valor a las cosas.

Al caer presas del orgullo, sentiremos que no necesitamos a nadie, que sólo nosotros bastamos y este modo de pensar solo nos aisla y el aislamiento es la receta perfecta para el fracaso.

Reflexiona en...
Al orgullo le sigue la destrucción; a la altanería, el fracaso.
Proverbios 16:18

jueves, 16 de octubre de 2014

¿Cuanto has crecido?


Escuchando al filósofo de negocios Jim Rohn , ohí una frase que me impactó  "¿Cuanto puede crecer un árbol? todo lo que Dios lo diseño a para crecer, crece todo lo que puede”

Al observar a los árboles, uno puede ver cómo ellos profundizan sus raíces y extienden sus troncos y ramas hacia arriba hasta llegar a su tamaño máximo. Ellos siempre despliegan todo su potencial.

Creo que lo que permite a los árboles desarrollar hasta el máximo de  su potencial es el hecho de que ellos saben hacia donde crecer. Algunos son altos  como los pinos y crecen hacia arriba, otros son frondosos como las poncianas  y extienden sus ramas hacia los costados.

Nuestro mayor impedimento para crecer es no saber hacia dónde vamos. No tener una visión, un anhelo que nos lleve más allá de la simple búsqueda de una vida cómoda, porque no es para eso que estás en este mundo.
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Cada una de las cosas que Dios puso en el universo cumplen una función para sí mismas, para su especie y para el resto del universo. ¿Tu sabes cual es tu función y cuanto de ella ya has cumplido?

Si aun no lo sabes, ponte en contacto con tu  Creador, Él más que nadie sabe para qué estás aquí. Él sabe que combinaciones especiales puso en tu ADN para que nacieras con algunos talentos naturales, también ha permitido que pases por circunstancias difíciles para moldear tu carácter y Él ha puesto en tu corazón compasión hacia un determinado grupo de personas.

Cuando Dios te muestre su visión, tu vida tendrá más sentido que nunca.

Reflexiona en...
Donde no hay visión, el pueblo se desenfrena
Proverbios 29:18

viernes, 10 de octubre de 2014

¡Qué envidia!


Hace poco ví en un programa de televisión un experimento muy interesante. A un monito le estaban dando pepinillo como recompensa de hacer una prueba. El recibía el pepinillo y se lo comía rápidamente para volver hacer la prueba y comer más pepinillo.

Luego, traen otro monito y lo ponen hacer la misma prueba, pero a este le dan dulce y jugosa uva. Apenas el primer monito se percata de que le están dando algo mejor al otro, empieza a tirar el pepinillo, enfureciendo cada vez más por no recibir lo mismo.
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La envidia, definida por la Real Academia Española como “tristeza o pesar del bien ajeno” es un sentimiento que proviene de nuestra parte animal. Y como al monito nos quita la capacidad de poder disfrutar lo que tenemos.

Compararnos con otros es perfectamente natural, pero no debemos vivir nuestra vida concentrados en los otros porque estaremos pasando del orgullo cada vez que encontremos alguien que tiene menos, a la envidia si encontramos a alguien que tiene más. Más bien, debemos dar gracias por lo que tenemos y concentrarnos en lo que debemos hacer para conseguir lo que anhelamos.

Basado en…
Cuando Pedro le vio, dijo a Jesús: Señor, ¿y qué de éste? [sobre Juan]
Jesús le dijo: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti? Sígueme tú.
Juan 21:21-22

miércoles, 8 de octubre de 2014

Mi Hijo en un Mundo Competitivo


Hoy en día, la competencia es mucho mayor de lo que era hace unos 10 o 20 años atrás. Muchos de nosotros, como padres responsables, buscamos que nuestros hijos estén a la altura de esa competencia, y buscamos que logren la excelencia.

Mayormente, los puntos débiles de nuestros hijos son sobre los que más recursos invertimos. Pagamos profesores particulares o los metemos a clases adicionales.
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Con esto logramos que nuestros hijos alcancen por lo menos lo que consideramos un standard, luego de invertir gran parte de su tiempo libre y energías. Pero, ¿realmente esta actitud ayuda a nuestros hijos?

El ser humano no está diseñado para trabajar o vivir solo, formarmos parte de un todo. Y justo porque nuestros hijos no trabajarán solos, no necesitan ser competentes en todo. Lo que ellos necesitan es desarrollar destrezas que los distingan en el grupo y que difícilmente otros tengan.
En el libro “Ahora descubra sus fortalezas” de Marcus Buckingham y Donald Clifton se recomienda descubrir las habilidades naturales. Y una vez encontradas, hacer que estas habilidades se vuelvan destrezas. Dicen además, que no es recomendable concentrarse en las debilidades porque eso sólo crea inseguridad.

Así que la próxima vez que elijamos actividades extracurriculares para nuestros hijos, no olvidemos escoger aquellas que ellos disfruten y en las que sean buenos o puedan llegar a serlo.

Basado en...
El cuerpo no está formado por una sola parte, sino por muchas. Si todo el cuerpo fuera ojo, no podríamos oír. Y si todo el cuerpo fuera oído, no podríamos oler. Pero Dios puso cada parte del cuerpo en donde quiso ponerla.
1 Corintios 12:14,17-18

martes, 7 de octubre de 2014

¡Los celos me matan!





¿Sospechas que tu pareja te es infiel y eso te mata? ¿Sientes la necesidad de saber todo lo que hace? ¿Los celos te han llevado a hacer cosas horribles? ¿Quieres parar pero es muy difícil?

Los celos son uno de los peores sentimientos y si bien nosotras las mujeres parecemos ser las abanderadas, los hombres también los padecen. Pero la gran pregunta sería ¿por qué tengo celos?
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En su libro “Las Mujeres que Aman Demasiado”, Robin Norwood plantea el hecho de que muchas veces la forma en la que amamos se deforma debido a que seguimos patrones familiares o actuamos a la defensiva debido a un trauma.

Por ejemplo, si uno de nuestros padres era extremadamente celoso o si era habitual que tuviera aventuras o  también, podría ser que te hayamos sentido hechas(os) de lado o desvalorizadas(os) por la presencia de un hermano. Estos problemas sin resolver simplemente se arrastran y afectan nuestra vida actual.

El haber estado en una relación en la que nos engañaron, es un trauma a raíz del cual podría ser que decidimos que nunca más confiaremos en nadie, que a partir de ese momento NOSOTROS tomamos el control y por eso nos lanzamos en la búsqueda incesante de pruebas TODO EL TIEMPO.

A lo que quiero llegar es a que comprendamos que los celos no son un problema de nuestra pareja, es un problema nuestro. Tal vez puedas estar pensando, ¡pero es que me engaña! y ¡Todos los hombres engañan!. ¿No será que eliges justo a ese tipo de hombre?

Robin Norwood, también, menciona que en nuestra familia de origen aprendemos el baile del amor. Y buscamos los patrones que conocemos porque son los que nos hacen sentir bien, sobre todo mucha familiaridad y lo confundimos o interpretamos como AMOR.

Es por eso que muchas hijas de padres alcohólicos, se casan con alcohólicos porque la forma en la que aprendieron a amar es cuidando, estando siempre preocupadas, eso las hace sentir vivas, útiles y valiosas.

Es un error pensar que una vez que nuestra pareja cambie, seré feliz. Porque al querer cambiar a alguien estamos jugando el papel de Dios. Y no somos Dios. Es importante que comprendamos que la gente no cambia a menos que ellos lo decidan. Y por mas doloroso que sea el aceptarlo, ni todo nuestro amor y cuidado, o el control que ejersamos logrará el cambio.

No hay persona perfecta, y si queremos un amor perfecto e incondicional, no es en un ser humano donde debemos buscar. En nuestras relaciones terrenales solo nos queda conocernos bien, aceptarnos y definir bien lo que aceptaremos en nuestras vidas. La decisión está en nuestras manos y es nuestra responsabilidad.

Reflexiona en...
En el amor no hay temor; mas el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor conlleva castigo. Y el que teme no ha sido perfeccionado en el amor.
1 Juan 4:18

lunes, 6 de octubre de 2014

¿Compasión o Honestidad?




Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española la compasión es el Sentimiento de conmiseración y lástima que se tiene hacia quienes sufren penalidades o desgracias, y es con frecuencia combinada con un deseo de aliviar o reducir su sufrimiento.

Por otro lado la honestidad es la cualidad de actuar de acuerdo a nuestros principios y valores.

¿Pero cómo debemos actuar frente a alguien que amamos y va por mal camino? ¿debemos callar por no herir o más bien debemos decir todo cuanto pensamos?

La verdad la respuesta a esta pregunta no es tan sencilla, pues para tener un equilibrio en nuestras relaciones debemos saber que no podemos ser solamente compasivos ni solamente honestos.

Se honesto, ayúdalo a ver sus errores, pero hazlo como te gustaría que lo hagan contigo, con amor y compasión.


Basado en...
sino que hablando la verdad en amor, crezcamos en todos los aspectos en aquel que es la cabeza, es decir, Cristo,
Efesios 4:15
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